Querer y amar a otro significa un
gran sacrificio cuando no es correspondido, si quieres debes respetar la
decisión ajena, si amas debes apoyar esa decisión. Aun así hay momentos donde
uno no puede respetar estás decisiones, será por puro egoísmo o capricho de las
personas.
Debo decir que mi caso es diferente
al normal, en su debido momento respete y apoye ciertas decisiones por más
duras que me resultaron, tan duras que fue inevitable derramar gotas de
tristezas por mis ojos quebrados por el dolor, gritos de dolor y golpes de
bronca llenaron mi alma, por una decisión crucial.
Años pasaron de respeto y apoyo,
años pasaron de observar felicidad inmaculada, felicidad indirecta para el
hombre quebrado que ha de soportar lamentos pasados, pero esa felicidad se
acabo de repente y es necesario tomar cartas en el asunto.
Llevo tiempo experimentando goces
de felicidad en simples palabras, esto es más de lo que he sentido con
cualquier persona en tanto tiempo, es el recuerdo que me llena de felicidad o
acaso es el deseo de un futuro juntos, muchas emociones empiezan a crecer
dentro de mi, mucho egoísmo.
Egoísmo justificado. Egoísmo por
romper mi promesa y dejar sin validez sus decisiones pasadas, esta mal y lo se,
tiempo paso y una parte justifica sus acciones por puro egoísmo individual,
pero este sentimiento llena mi alma más que nunca, la adrenalina de poder
escuchar un si supera cualquier lamento por un no. La fe que me tengo en este
momento, el deseo de verte sonreír con ojos brillantes es algo que egoístamente
siento que solo yo puedo lograr.
Nota de autor: otro de mis textos :)
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